7 dic 2012
Me importa un pito
No sé; me importa un pito que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higos;
un cutis de durazno o de papel lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con una aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una naríz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso si!
- y en esto soy irreductible-
no les perdono, bajo nigún pretexto,
que no sepan volar.
Si no saben volar
¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Está fue y no otra
la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Que me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Que me importaban sus extrmidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡ María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese,
volando de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos,
perdido entre las nubes,
un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!....................
y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme volando,
a cualquier parte.
Duranre kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraiso;
dirante horas enteras nos anídabamos en una nube,
como dos ángeles,
y de repente,
en tirabuzón,
en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Que delicia la de tener una mujer tan lijera............,
aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes.............
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer a una mujer etérea,
¿Puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay una diferencia sustancial
entre vivir con una vaca
o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos,
soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre,
y por mas empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando
Oliverio GIRONDO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Oliverio Girondo.
ResponderEliminarTomo nota y rectifico, gracias Unknown
ResponderEliminar